La verdadera felicidad en la vida

Qué es la felicidad ¿Dónde lo encontramos? ¿Cómo lo conseguimos? He leído que es importante tener suficiente dinero para nuestras necesidades, pero por lo demás, el dinero tiene poco que ver con la verdadera felicidad. La felicidad es el estado más inteligente que buscamos en toda nuestra vida. En nuestra búsqueda de la verdadera felicidad en la vida, experimentamos demasiado dolor y sacrificio. Incluso hay ocasiones en las que perdemos nuestra propia fuente de felicidad. Pero pocos saben que la verdadera felicidad está dentro de nosotros.


La felicidad no siempre requiere éxito, riqueza o logros. La verdadera felicidad tiene sus raíces en el altruismo. El presente es una era de búsqueda de lujuria y los hombres pierden la cabeza en la loca embestida de sensaciones que excitan y decepcionan. En este día de la falsificación, el diablo está más ocupado que nunca en el curso de la historia de la humanidad cuando se trata de crear placeres antiguos y nuevos y ponerlos a la venta de la manera más atractiva posible, falsa suerte.

Entonces, ¿qué es la felicidad? ¿En qué se diferencia del mero placer? La felicidad no deja un regusto malo, no se produce ninguna reacción depresiva; no requiere arrepentimiento, no trae arrepentimientos, no trae arrepentimiento; Con demasiada frecuencia, el placer requiere arrepentimiento y sufrimiento, y cuando alcanza sus límites conduce a la humillación y la destrucción.

La verdadera felicidad se vive una y otra vez en la memoria, siempre con una renovación del bien original; Un momento sin placer placentero puede dejar atrás algo que es una espina en el costado y una fuente omnipresente de miedo. La felicidad no es lo mismo que la frivolidad, ni se trata de una felicidad leve.

Parece que todos nos deseamos suerte, pero pocos creen que lo sea. Es una carrera ¿Hay felicidad en nuestras «cosas»? La búsqueda de la felicidad en las cosas nunca satisfará. Al final, nos veremos mirando más lejos.

Simplemente no te tomes demasiado en serio. La verdadera perfección realmente acepta tus imperfecciones. De esa manera, no lucharás contigo mismo ni te rechazarás. Hacer amigos Nunca se conforme con demasiados problemas emocionales. Es natural sentir cualquier cosa, sea lo que sea.

Intenta meditar. Existe una cantidad abrumadora de investigaciones que muestran cómo la meditación altera los circuitos en la parte del cerebro asociada con la satisfacción y la felicidad y estimula el factor de comodidad. ¡Meditar en el amor y la bondad te hace mucho, mucho más feliz! Y la única forma de saberlo es intentarlo, así que no lo dudes. Se ha comprobado que solo 10 minutos de meditación al día pueden causar cambios físicos en el cerebro que mejoran el enfoque y la concentración, calman el sistema nervioso y lo ayudan a ser más amable, más compasivo e incluso más gracioso.

Deja ir la negatividad. Aprendiendo a perdonar y olvidar. Vea cada desafío como una oportunidad para seguir creciendo. Sé agradecido por lo que tienes. No te preocupes por las pequeñas cosas. Tómate muchas «vacaciones de cuidado» durante las cuales entrenas tu mente para que no se preocupe por un período de tiempo.

Vea el humor en la vida y en nuestras experiencias. Tómate la vida con menos seriedad y aprende a reírte de ti mismo. Sirva y sea amable con los demás. Trate a todos con amabilidad. Habla bien de los demás. Escuche realmente a los demás. Apóyelos sin involucrarse. Tenga cuidado con sus palabras. Habla más suavemente, más amablemente y más sabiamente. Respeta a los demás y su libre albedrío. Confía en los demás.

Trabaja como parte de un todo. Vea a los demás como socios en sus esfuerzos. Practica la generosidad y el dar sin esperar nada a cambio. Vive en el presente. No repita eventos negativos ni se preocupe por el futuro. Acepta y honra la impermanencia. Agradece tu vida en cada momento de cada día.

Mírate en el momento. Elija un estilo de vida saludable. Mantenga una rutina diaria. Levántese a la misma hora cada mañana, preferiblemente temprano. Dormir lo suficiente. No comas en exceso y trata de controlarte de forma saludable. Haga ejercicio todos los días hasta que sude.

Rie mas. La risa es la mejor medicina. Practica yoga y respiración profunda. El cuerpo y la mente están interconectados. Cuida tu mente. Estén atentos para aprender cosas nuevas. Ser creativo.

Sé libre en ti mismo. Vive de forma mínima y sencilla. Muchas veces, una vida extravagante trae más estrés, no más satisfacción. Ordena tu casa para no contaminar tu mente. Siéntete bien en tu propia casa. Conviértalo en su refugio manteniéndolo limpio, organizado y hermoso. Proceda sin hacer ciertas cosas que crea necesarias.